Gabriel Báñez - "El impostor"

Como otra forma de mostrar los principios de nuestro sello editorial, iniciamos esta sección de reportajes a escritores platenses con la palabra de Gabriel Báñez, escritor, periodista, y director de La Comuna Ediciones. Hace ya dos años, fue convocado para dirigirla. Y estableció una sola, pero arriesgada condición: editar a inéditos, jóvenes, y desconocidos.

- ¿ Cómo te sentís en tu nueva función de editor ?

- Como un impostor, felizmente. Y digo felizmente porque, aún desde el ámbito oficial, puedo perseverar con aquello que puse como condición cuando crearon la editorial y me convocaron: editar a inéditos, jóvenes y desconocidos. Siempre soñé con que estos tres estigmas editoriales se convirtieran en virtud. Algo así como una inversión de los términos y los valores.

- ¿ Qué es eso de impostor ?

- Lo de impostor tiene que ver porque, si bien aparezco como director editorial, en el fondo funciono como escritor. A veces me siento así: impostando un cargo. No puedo escribir, es cierto, pero hago que otros escriban por mí. Yo edito. No sé si seré bueno o malo en esto último, pero en apenas veinticuatro meses ya dimos cabida a más de doscientos cincuenta autores de la región a través de textos compartidos. Alguna vez Bioy mencionó una frase que siempre me quedó: "que cada escritor encuentre a tiempo su editor". Lo que me impresionó de la frase fue la perentoriedad. Ese "a tiempo" es expresión de un tiempo acaso no cronológico sino espacial. Un espacio, un lugar, para aquellos que escriben. En tanto el escritor pueda seguir simulando al editor, claro.

- ¿ Te molesta rechazar textos, tener que explicarle a un colega que, a juicio de la editorial, su obra no es buena? Digamos que, en algunas ocasiones, tuviste que desempeñar el rol de mecenas y en otras el de verdugo. ¿ No te da miedo descartar a algún futuro fenómeno de la literatura, como le ha ocurrido a tantos editores?

- Como en la editorial no aparecen las variables que impone el mercado comercial, ni tampoco las restricciones estéticas de grupos o capillas intelectuales, es decir los prejuicios, el "no" se hace lo suficientemente amplio y expresivo como para que el autor lo entienda, lo asuma y lo transforme en un nuevo intento. De todos modos, hay que comprender que muchos de quienes acercan sus originales ya pasaron por la experiencia previa del "no" editorial. No digo que lo nuestro sea un salón de rechazados, sino que hemos alcanzado muchos más "sí" que "no". No es mérito propio sino del respaldo que a nivel oficial nos da la Municipalidad de La Plata. Hay que entender que esta experiencia es prácticamente inédita: nuestro fondo editorial debe ser único. Todos los autores han dejado de ser inéditos a través de la editorial. En México, a través del ensayista y escritor Ricardo Clark, se está intentando homologar esta experiencia, y eso es algo que nos llena de orgullo.

- ¿ Qué te decidió a publicar un diccionario erótico, donde se habla de mierda y de coger con mucha frecuencia, desde un ámbito oficial ? ¿Pediste permiso ?

- La decisión fue la misma que tuve cuando decidí publicar un libro con las letras de tango de autores de esta ciudad. Parecía una locura. Luego, muchos se sorprendieron al ver que "Adiós Pampa mía" o "Pasional", ese himno del tango, estaban escritos por platenses. También editamos un libro de rock de letristas platenses, y muchos se sorprendieron por el nivel poético de esas letras. Hay una estética muy definida, particular, que las diferencia de Rosario o Buenos Aires, por ejemplo. Lo del diccionario erótico es una vieja ambición. Hace años supe de ese diccionario escrito por un científico alemán y desde siempre quise rescatarlo. Ahora lo vamos a hacer. Que contenga palabras como "mierda" o "coger" lo vincula con lo que es un diccionario. El otro nexo, el oficial, me es indiferente. La cultura oficial tiene que aprender a descontracturarse, a oler un poco de mierda, si se me permite la expresión y nadie se incomoda. A ser, en una palabra, más verdadera.

- ¿Cómo evalúa el mercado editorial en La Plata, teniendo en cuenta que hay varios sellos independientes que hoy están publicando libros?

- No lo evalúo. Hay que diferenciar entre lo que es una editorial y lo que es una impresora. Nosotros no cobramos un solo peso por editar ni aceptamos ayuda económica que no provenga del presupuesto que tenemos asignado. Esto es norma.

- ¿Qué zona del mercado editorial intenta abarcar el sello editorial que conducís? ¿Tuviste en cuenta el perfil de lector que hay en la ciudad de La Plata para la selección de obras?

- Todas. Lo primero que me propuse fue terminar con la sensación institucional que dan todos los libros oficiales. Nuestros libros están confeccionados en rústica y se mimetizan perfectamente con las portadas de cualquier libro proveniente de una editorial privada. Lo que se tuvo y se tiene en cuenta es la calidad de los textos. Para ello hay un comité asesor, específico para cada área.

- ¿Cómo se lleva a cabo la distribución de libros publicados por el sello?, me refiero a si llegan a librerías o se manejan por suscripciones.

- Lo que primero busqué fue lograr una distribución comercial. Después de varios meses de gestiones logramos, a través de un convenio, que Corregidor de Buenos Aires hiciera la distribución de nuestros libros en todo el país, con un precio de tapa mínimo que sirve únicamente para cubrir los gastos de dicha distribución.

- ¿Qué características o tendencias ves en las obras que has publicado y qué tipo de trabajos son los que llegan a la editorial con la esperanza de ser publicados?

- Lo que se advierte es el enorme caudal de gente joven que está abocada a la escritura de ficción. Eso en primer término. Luego, el interés que hay por el ensayo político, así como por los textos de investigación. En la serie de los fascículos, que inauguramos con una conferencia pronunciada por Lech Walesa en La Plata, sobre "Sindicalismo y globalización", hay una gran cantidad de textos aprobados y que responden a un criterio de análisis antropológico, social y cultural, en ese orden.


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Tavie Mariani
, autor de Capsicum

 

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